Lo que implica recalificar una cancha
En 2023 hice el curso oficial de calificación de campos que dio la Asociación. El procedimiento es claro y está bien estructurado. Yo trabajo en sistemas, y lo que me quedó dando vueltas fue otra cosa: la cantidad de datos que hay que capturar para llenar una planilla. Cuando salimos a calificar una cancha de verdad lo vi de cerca, y vi también cuánto lugar había para hacerlo de otra manera. Desde entonces vengo prototipando.
Calificar una cancha es un procedimiento largo y reglado. Lo hace gente entrenada para eso y, en la mayoría de las asociaciones, lo hace de forma voluntaria. La USGA™ recomienda volver a calificar una cancha cada diez años, o antes si cambia lo suficiente. Lo que implica hacerlo se puede contar. Conté una por una las celdas de una planilla de relevamiento que llené en la cancha, y después qué pasa con esa cuenta cuando la cancha tiene cuatro tees y cuando la planilla la llena la app.
Una planilla, celda por celda
Un día de relevamiento termina con una planilla por tee y por género sobre la mesa del líder del equipo. Cada hoja lleva, hoyo por hoyo, la columna del jugador scratch y la del bogey. Yo decía que llenaba unos 15 valores por hoyo y por habilidad, y lo decía con la seguridad del que lo hizo. Agarré una planilla que llené en un relevamiento real y conté.
Tenía razón, con un margen. Según el hoyo, entre 23 y 37 valores; el par 3 tiene menos y el par 5 tiene más. Por hoyo y por habilidad, entre 10 y 16. Los 18 hoyos suman unos 550 valores escritos a mano. Lo que mi cuenta de memoria dejaba afuera era todo lo que no es por habilidad, y el total.
Es una cancha llana, con fairways planos. El desnivel, la pendiente y los problemas de postura quedaron en blanco en casi todos los hoyos, y en una planilla entregada un blanco es una respuesta, nada que informar. Una cancha con relieve llena esos renglones, y la cuenta sube hacia el máximo del rango.
Tres clases de valor
No todos los valores son el mismo trabajo. Más de la mitad son lecturas de tabla: el rater juzga el hoyo, va al manual, encuentra la fila y copia el número. Un cuarto son mediciones, lo que da la cinta, el rangefinder o la rueda. Algo más de un décimo son juicios escritos como una clase, una cuenta o una letra. El resto es el par y la cabecera.
Qué clase de valor lleva una planilla de relevamiento. Una barra apilada con los 548 valores de una planilla de relevamiento de 18 hoyos, por clase: 318 lecturas de tabla, 136 mediciones, 70 juicios del rater y 24 de par y cabecera.
| clase | valores |
|---|---|
| lecturas de tabla | 318 |
| mediciones | 136 |
| juicios del rater | 70 |
| par y cabecera | 24 |
La lectura de tabla es la parte que más pesa y la que menos criterio lleva. Es memoria, o una búsqueda a mano en el manual con el viento moviendo las hojas, repetida en cada hoyo para dos jugadores. El rater que la hace rápido la hace de memoria, y la memoria es lo primero que se cansa en una jornada de relevamiento.
La planilla guarda la respuesta y pierde el criterio
Detrás de cada lectura de tabla hay un juicio. El grado de una pendiente, la severidad de los árboles, por qué un bunker contó y otro no, si la posición de la pelota era difícil. El rater decide todo eso parado en el hoyo, y a la planilla llega el número de la tabla. De esos juicios, unos 70 quedan escritos en toda la planilla como una clase o una letra. El resto se queda en la cancha.
Un año después nadie puede decir por qué un factor dice 6. El equipo que vuelve a calificar, a los diez años o antes, arranca de una columna de resultados y de lo que cada uno se acuerda. La planilla cumplió, porque la asociación recibió lo que pedía. El razonamiento que la produjo no viajó con ella.
Cuatro tees, seis planillas, una cancha
Una cancha típica tiene cuatro juegos de tees. Negro, azul, amarillo y rojo; los caballeros se relevan en los cuatro y las damas en amarillo y rojo. Son seis planillas de relevamiento, y con unos 550 valores cada una la cancha entera ronda los 3.300 valores escritos a mano. Según el relieve, entre 2.500 y 4.000.
Lo que se repite de un tee al siguiente
Buena parte de esos valores no cambia de una planilla a la otra. El par, las medidas del green y lo que sale de ellas son hechos del hoyo. No dependen del tee, del género ni de la habilidad, y sin embargo cada planilla los pide de nuevo. Cinco de las seis los repiten. La longitud del hoyo es del tee, así que las dos planillas de damas la copian de la planilla de caballeros del mismo tee.
En la cancha de cuatro tees, casi 600 de los 3.300 valores son el mismo hecho escrito otra vez, una sexta parte. Cada tee que se agrega suma otra copia completa. Copiar es tipear, y en la copia entra el error de transcripción: un 18 que se vuelve 13 en la tercera planilla, y nadie lo ve hasta el cálculo, si lo ve.
A más tees, más valores repetidos. Seis planillas de relevamiento en orden, con los valores acumulados en papel y en la app sin trazar la cancha. En papel, 3.290 valores, 580 de ellos repetidos de una planilla a otra; en la app, 1.130, con los hechos del hoyo capturados una vez.
| planilla | Papel · escrito por primera vez | Papel · repetido | Papel · total | App sin trazar · hechos del hoyo, una vez | App sin trazar · observaciones | App sin trazar · total |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Negro · caballeros | 548 | 0 | 548 | 93 | 172 | 265 |
| Azul · caballeros | 988 | 108 | 1.096 | 93 | 344 | 437 |
| Amarillo · caballeros | 1.428 | 216 | 1.644 | 93 | 516 | 609 |
| Rojo · caballeros | 1.868 | 324 | 2.192 | 93 | 688 | 781 |
| Amarillo · damas | 2.290 | 450 | 2.740 | 93 | 860 | 953 |
| Rojo · damas | 2.712 | 576 | 3.288 | 93 | 1.032 | 1.125 |
Dónde termina lo que se comparte
El hoyo se comparte; las columnas de cada jugador se relevan. El bogey para en otro lugar del fairway que el scratch, y desde ahí ve otro ancho, otra rodada y otros obstáculos en juego. En la planilla que conté, el bogey tuvo una zona de llegada más que el scratch en un tercio de los hoyos. En la cancha trazada en la app, el scratch tiene en juego el doble de bunkers de fairway que el bogey, sobre los mismos bunkers. Compartir las medidas del green entre las seis planillas es correcto. Compartir las columnas sería inventar la mitad del relevamiento.
Del anotador al teléfono
El mismo equipo, el mismo día, el teléfono en lugar del anotador. La app (RaterKit) cambia tres cosas, con o sin la cancha trazada. Lee las tablas del manual, así que ninguna lectura de tabla vuelve a escribirse. Captura los hechos del hoyo una vez para toda la cancha, así que ninguna planilla los repite. Y guarda detrás de cada factor qué lo produjo y de dónde salió, si del trazado, del GPS, de una confirmación o del teclado.
Sin trazar nada
La entrada más simple es cambiar el anotador por el teléfono y nada más. El rater camina con la misma cinta y el mismo rangefinder de siempre y tipea las lecturas en la app en lugar de escribirlas. Las tablas las lee la app. Con eso, una planilla baja de unos 550 valores a unos 270, casi la mitad. Por hoyo y por habilidad, unos 5 valores en lugar de 10 a 16. Para la cancha de cuatro tees, algo más de un tercio de los 3.300, porque los hechos del hoyo se cargan una sola vez.
Con la cancha trazada
Si el equipo traza la cancha sobre la imagen satelital, antes de ir o en la cancha misma porque lleva poco, la app mide lo que hoy se mide con la cinta o con el rangefinder. Longitudes, distancias de cada zona de llegada, anchos de fairway, medidas del green, bunkers y qué parte del green bordean, distancias a los obstáculos. Queda lo que solo da un instrumento con el rater parado en el hoyo: la profundidad de cada bunker, la velocidad del green, la altura y el tipo de rough. Y lo que se trazó sobre la foto se recalibra en la cancha con la precisión del GPS: el rater se para en el punto, la app lo mueve a donde está y anota de dónde vino el valor. Para toda la cancha son cerca de cien valores cargados en el terreno, contando un punto de GPS por marcador de tee.
El trazado tiene un costo que el papel no tiene. Unos 115 elementos trazados una vez, entre greens, bunkers, áreas de penalización, líneas de fuera de límites y la línea de juego de cada hoyo, sobre una imagen satelital que tiene que estar al día. Son cerca de 1.000 vértices, y la app reconoce el contorno de un green o de un bunker con un toque, así que la mayoría los apoya sola. Donde la imagen es vieja, el trazado se equivoca de una manera que parece correcta, y ese error lo detecta el rater en la cancha.
| Papel | App, sin trazar | App, con la cancha trazada | |
|---|---|---|---|
| Valores por planilla | unos 550 | unos 270 la primera, unos 170 cada una de las siguientes | los de la cancha |
| Valores para la cancha, seis planillas | unos 3.300 | unos 1.150 | cerca de 100 |
| Repetidos entre planillas | casi 600 | ninguno | ninguno |
| Lecturas de tabla a mano | unas 1.900 | ninguna | ninguna |
| Costo único | — | — | unos 115 elementos trazados |
| El criterio detrás de cada valor | se queda en la cancha | guardado | guardado |
Primero la app, después el trazado
Un equipo no tiene que cambiar su método de campo para entrar. Puede usar la app como anotador y seguir midiendo con la cinta o con el rangefinder, y trazar la cancha cuando quiera el resto. En los dos casos entrega la misma planilla, y además se queda con lo que la planilla nunca guardó, el criterio detrás de cada valor. La recalificación siguiente arranca de evidencia y no de memoria.
Hasta dónde llega la cuenta
Conté valores escritos. Cuánto tarda cada uno es otra pregunta, y una lectura de tabla no tarda lo mismo que una medición con la cinta o con el rangefinder. Es una planilla, un equipo y una cancha llana; otro equipo, en otra cancha, llena más renglones. Los totales de la app son pisos, porque no cuentan las casillas que el rater marca cuando el hoyo se aparta de lo normal. Y el trazado depende de la imagen que haya.
Probé la app en mi club y anduvo mejor de lo que esperaba. Lo que falta es la prueba de raters con experiencia que quieran probar herramientas nuevas. Lo que el equipo entrega al final es la misma USGA™ Form 1 de siempre, tal como la asociación la recibe.
Un rater que quiera sumarse a esa prueba en su próxima cancha puede escribir a contacto@base.golf. Cómo funciona la app, y la lista para saber cuándo sale, están en la página de Course Rating.